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viernes, 23 de enero de 2015

El empleo de tensoactivos en los champús: Realidad vs Ciber-bulos

  • ¿Qué son los tensoactivos?
Los tensoactivos o surfactantes son sustancias que favorecen el contacto entre dos fases que debido a su naturaleza son inmiscibles entre sí.
El ejemplo más conocido de sustancias inmiscibles son el aceite y el agua: El aceite es una sustancia orgánica y apolar (por lo tanto hidrófoba) mientras que el agua es una sustancia inorgánica y polar (y por lo tanto lipófoba).
  • ¿Cómo funcionan?
El principio general del funcionamiento de los tensoactivos es la disminución de la tensión superficial entre ambas fases. 
Se componen de una parte hidrófoba y otra hidrófila. La parte hidrófoba se disuelve en el aceite mientras que la hidrófila lo hace en el agua, formándose una estructura en forma de burbuja o micela


Con esta disposición, la grasa queda atrapada, solubilizada en agua, y puede ser arrastrada.

Por lo tanto, queda justificada la necesidad del empleo de tensoactivos en un champú: al aplicarlos en el cabello húmedo, eliminan la suciedad y grasa mediante la formación de una emulsión que posteriormente será arrastrada con agua en el proceso de aclarado.
  • ¿Cuales son los tipos de tensoactivos?
Los tensoactivos, en función de la carga (de la parte polar) pueden ser aniónicos (carga negativa), catiónicos (carga positiva) o anfóteros (cambian en función del medio). De igual modo, también existen tensoactivos no iónicos (aquellos que no contienen grupos funcionales disociables).

Los aniónicos son los más producidos industrialmente, ya que poseen una mayor relación efectividad/precio. Su parte polar (o hidrófila) es negativa y suele ser un grupo funcional de tipo sulfato, fosfato, sulfonato…
  • Ejemplos de los tensoactivos más usados en cosmética
A continuación, vamos a analizar los más comúnmente usados en la industria cosmética.

-Lauril sultafo de sodio, SLS, (lauril sulfato sódico o dodecilsulfato sódico): C12H25NaO4S. 
Es un tensoactivo aniónico. Se usa fundamentalmente en la industria cosmética, farmacéutica y también en la elaboración de detergentes, dentífricos y productos de limpieza. Es un compuesto moderadamente tóxico que puede provocar irritación de la piel, ojos, mucosas, tracto respiratorio superior…Su exposición prolongada en la piel puede provocar desde sequedad y resquebrajamiento hasta dermatitis, y su inhalación prolongada puede causar daño en los pulmones.

Para aclarar la polémica suscitada en internet (ciber-bulo), Cancer American Society (CAS) especifica que, si bien es un producto irritante cuando se utiliza en concentraciones superiores a las usadas en cosmética, niega categóricamente que el SLS sea carcinógeno (http://www.cancer.org/healthy/eathealthygetactive/powerfulchoicespodcasts/dispelling-cancer-myths).
El origen de la controversia probablemente se deba a la confusión con el Lauril éter sultafo de sodioSLES, que veremos a continuación.

El SLS, al ser un compuesto tan ampliamente empleado, también es uno de los más estudiados de la industria. La organización independiente Cosmetic Ingredient Review (CIR), que evalúa y analiza la seguridad de los ingredientes usados en cosmética, lo clasifica como seguro.

Por lo tanto, y según el artículo del CIR (http://online.personalcarecouncil.org/ctfa-static/online/lists/cir-pdfs/PRN475.pdf), "Parecen ser seguras las formulaciones de lauril sulfato de sodio diseñadas para uso breve, discontinuo y seguido de aclarado a través de la superficie de la piel. En los productos destinados a un contacto prolongado con la piel, las concentraciones no deben superar el 1% ".

A continuación se muestra la ficha de seguridad del compuesto según el Center For Disease Control And Preventon (CDC) -centro para el control y prevención de enfermedades- del departamento de salud de los Estados Unidos (http://www.cdc.gov/niosh/ipcsneng/neng0502.html):

International Chemical Safety Cards
Lauril Sulfato de Sodio
CAS: 151-21-3
Tipos de Riesgo/Exposición
Riesgo Agudo/Síntomas
Prevención
Primeros Auxilios/ Extinción de Fuego
Fuego


Agua, Polvo
Exposición



1. Inhalación
Tos, dolor de garganta
Ventilación, extracción localizada, protección respiratoria
Aire fresco, descanso
2. Piel
Enrojecimiento
Guantes protectores
Eliminación de ropa contaminada, aclarar la piel con abundante agua o ducha, derivar para atención médica
3. Ojos
Enrojecimiento, dolor
Gafas de seguridad
Enjuagar con  abundante agua  (quitar lentes de contacto si es posible hacerlo con seguridad) y derivar para atención médica
4. Ingestión
Náuseas, vómitos, diarrea
No comer, fumar o beber durante el trabajo
Enjuagar la boca, derivar para atención médica

International Chemical Safety Cards
Datos Importantes
Apariencia física
Vías de exposición
Sólido blanco en varias formas, con olor característico
La sustancia puede ser absorbida en el cuerpo a través de la piel y por ingestión
Riesgo físico
Riesgo por inhalación
Sin datos
La evaporación a 20°C es despreciable; una concentración nociva de partículas en el aire, sin embargo, se puede alcanzar rápidamente cuando se dispersa, especialmente en estado pulverulento.
Riesgo químico
Efectos de la exposición a corto plazo
La sustancia se descompone al arder, produciendo gases tóxicos y corrosivos, incluyendo monóxido de carbono. Reacciona con oxidantes y ácidos fuertes.
La sustancia irrita los ojos, la piel y el tracto respiratorio
Límite de la exposición ocupacional
Efectos de la exposición repetida o a largo plazo
No establecido.
El contacto repetido o prolongado con la piel puede causar dermatitis
Datos Ambientales
La sustancia es tóxica para organismos acuáticos. Se recomienda encarecidamente que esta sustancia no penetre en el medio ambiente

-Lauril éter sulfato de sodio, SLES, (lauril éter sulfato sódico): C12H25NaO3S.
Al igual que el anterior, es un tensoactivo aniónico muy comúnmente utilizado en la industria cosmética, farmacéutica, etc. No merece mucho la pena poner de nuevo aquí la ficha técnica de seguridad, ya que es bastante similar al anterior, pero sí que vamos a ver la diferencia entre ambos compuestos:

Al igual que el anterior (SLS), el SLES también irrita la piel y los ojos, pero éste último tiene un problema añadido: el compuesto está frecuentemente contaminado por un carcinógeno llamado 1,4-dioxano, que se genera habitualmente como un subproducto del proceso de fabricación.
Si quereis produndizar en el tema, éste artículo de la International Agency for Research on Cancer (IARC), es muy interesante: http://monographs.iarc.fr/ENG/Monographs/vol71/mono71-25.pdf.

El 1,4-dioxano no suele aparecer listado en la etiqueta, ya que la Food and Drug Administration (FDA) no lo requiere por ser un subproducto y considerarse secreto. Sin embargo, muchas veces se encuentra "escondido" bajo el nombre de fragancias o similares.

Como la mayoría de los blogeros no tienen ni idea de química las siglas y nombres son parecidos (SLES y SLS), éste puede ser el origen de la idea errónea de que el SLS provoca cáncer.

Otra diferencia entre ambos es que el SLES es algo menos irritante que el SLS, aunque éste último se emplea con más frecuencia que el anterior por tener menor coste.

-Cocamidopropil betaina: C19H38N2O3.
Es un tensoactivo anfótero que procede del aceite de coco. Se utiliza en cosmética porque reduce la irritación que producen o pueden producir los tensoactivos aniónicos. Esta es la astucia de la industria cosmética: Por un lado te ponen el SLS, que es el más irritante (y barato) de todos, y por otro lado, para que no te piquen los ojos, le añaden cocoamidopropil betaina (para suavizar el efecto). 
Realmente la irritación es la misma, pero con este segundo compuesto “no se nota” porque los ojos se adormecen. Entonces, ¿por qué no se usa en exclusividad? Muy sencillo: Por ser más caro. 

Sin embargo, sí que hay champús, como la nueva formulación del Johnson’s baby que lo usan como tensoactivo principal, y eliminan el SLS y SLES de su composición.

A continuación, os dejo una lista de los tensoactivos más comúnmente usados en cosmética a modo de ejemplo para saber identificarlos. Al igual que en el post anterior sobre las siliconas, pondré sus nombres en inglés por ser el idioma habitual de las etiquetas:

  • Aniónicos: Alkylbenzene sulfonates, Ammonium laureth sulfate, Ammonium lauryl sulfate, Ammonium Xylenesulfonate, Sodium C14-16 Olefin Sulfonate, Sodium cocoyl sarcosinate, Sodium laureth sulfate (SLES), Sodium lauryl sulfate (SLS), Sodium lauryl sulfoacetate, Sodium myreth sulfate, Sodium Xylenesulfonate, TEA-dodecylbenzenesulfonate, Ethyl PEG-15 cocamine sulfate, Dioctyl sodium sulfosuccinate.
  • Catiónicos: Behentrimonium chloride, Behentrimonium methosulfate, Benzalkonium chloride, Cetrimonium chloride, Cinnamidopropyltrimonium chloride, Cocotrimonium chloride, Dicetyldimonium chloride, Dicocodimonium chloride, Dihydrogenated tallow dimethylammonium chloride, Hydrogenated Palm Trimethylammonium chloride, Laurtrimonium chloride, Quaternium-15, Quaternium-18 Bentonite, Quaternium-18 Hectonite, Quaternium-22, Stearalkonium chloride, Tallowtrimonium chloride, Tricetyldimonium chloride.
  • Anfóteros: Cocamidopropyl betaine, Coco betaine, Cocoamphoacetate, Cocoamphodipropionate, Disodium cocoamphodiacetate, Disodium cocoamphodipropionate, Lauroamphoacetate, Sodium cocoyl isethionate.
  • No iónicos: Decyl glucoside, Laureth-10, Laureth-23,Laureth-4, PEG-10 Sorbitan Laurate, Polysorbate- (20, 21, 40, 60, 61, 65, 80, 81), PPG-1 Trideceth-6, Sorbitol, Steareth- (2, 10, 15, 20), C11-21 Pareth- ( 3 - 30), C12-20 Acid PEG-8 Ester.

  • Mi opinión personal:
Debido a los aspectos irritantes, tóxicos, cancerígenos, contaminantes…y mil maldades más que con razón o sin ella, con fundamentos científicos o no, y, basados en organismos de gran prestigio internacional o no, se le atribuyen a los champús, hay un gran número de bloggers que han decidido dejar de utilizar champú, tal cual. 
En sus blogs, como un calco uno de otro, primero te dicen que no son marginados sociales y que lo de no usar champú lo hacen a justificadamente. En segundo lugar, te enumeran sus argumentos contra los tensoactivos convencionales y, finalmente, te explican  las guarradas alternativas que utilizan. A esta serie de bloggers yo he decidido nombrarlos “Snobs” de la cosmética, aunque ellos prefieren llamarse seguidores del movimiento “No-poo”.

Este blog solo es un ejemplo de los snobs de los que os hablo, cuyo autor recomienda encarecidamente el uso del vinagre de manzana y bicarbonato sódico como sustitutivos de los tensoactivos convencionales: http://3tris3tigres.blogspot.com.es/2013/03/alternativas-alchampu.html .

No sé en qué universo es mejor y menos perjudicial el vinagre de manzana o el bicarbonato sódico que el champú; simplemente es una guarrada un ciber-bulo que ha captado borregos seguidores en todos los puntos geográficos. Al parecer, estos dos junto con la yema de huevo son la base de algunas gastronomías santísima trinidad de la cosmética No-poo, y todos los usan y te cuentan como de magnífico les queda el pelo.

Creo que no merece la pena discutir sobre el pH del vinagre (muy ácido) o del bicarbonato sódico (muy básico). Hablar de la relación entre la irritabilidad de la piel con el uso de ácidos o bases fuertes solo sería dignificar esta estupidez tendencia y creo que por ahora me lo voy a ahorrar. Sin embargo, este artículo sobre la opinión de un experto en dermatología es interesante, y muy recomendable para los que en algún momento se planteen volverse snobhttp://www.elmundo.es/salud/2014/09/18/540f3f77e2704e32188b4580.html.

Otra tendencia No-poo es sustituir el champú por (atención) un acondicionador que no contenga ni SLS ni SLES, pero sí otros tensoactivos más débiles que hagan similar función y aplicarlo en el cuero cabelludo. El gran problema es que un acondicionador medio en condiciones que no lleve ninguno de estos tensoactivos ni siliconas (que ya hemos visto que no son buenas), es que suele llevar muchos nutrientes y aceites naturales que engrasan el cuero cabelludo. Es por ello por lo que se recomienda su uso de medios a puntas: para hidratar las puntas, que es lo que necesita esa hidratación intensa que proporcionan los acondicionadores.

Resumiendo: que algo sea natural no significa que sea inocuo, ni significa que sea bueno para el organismo. El ejemplo más claro es que una gripe (o cualquier otro virus, bacteria u hongo que ande por ahí suelto) también es algo natural y, por supuesto, nadie quiere pillarla. 
Si vuestro champú os va bien y no os produce caspa ni dermatitis ni ningún otro estropicio, yo seguiría usándolo porque obviamente no os está provocando efectos adversos, como la irritación, de los que hablábamos. Para los mas puristas, y puestos a evitar alguno de ellos, yo evitaría el SLES por su relación con el cancer. Esto es extensible tanto a los champús como a los geles, cuyos tensoactivos son los mismos. Finalmente, para las personas que tengan problemas en el cuero cabelludo, mi recomendación es el uso de un champú con tensoactivos más débiles, como el Johnson's baby.

martes, 16 de diciembre de 2014

Siliconas: componentes a evitar en un champú o acondicionador

La idea de este post es dar respuesta a preguntas tales como ¿qué son las siliconas?, ¿por qué son componentes a evitar en un champú?, ¿cómo desintoxicar el cabello de las siliconas? y ¿como identificar la presencia de siliconas en un champú?, además de dar algunos consejos sobre el cuidado del cabello.
  • ¿Qué son las siliconas?
Son unos compuestos de naturaleza inorgánica que se añaden a los productos para el cabello y les otorgan una serie de propiedades.
Entre las siliconas más frecuentemente usadas en toda la industria cosmética en general, se encuentran: (enumero los nombres en inglés porque es el idioma de la mayoría de las etiquetas y su traducción no varía mucho al español) Dimethicone, cyclomethicone, amodimethicone, phenyl trimethicone, cetyl dimethicone, dimethiconol, cyclopentasiloxane, siloxane, cyclohexasiloxane... Más adelante haremos hincapié en cómo identificarlas y los distintos tipos que hay.
  • Veamos un ejemplo: la dimeticona (dimethicone)
La dimeticona, o "polidimetilsiloxano" (nomenclatura sistemática), es el polímero lineal del monómero dimetilsiloxano [SiO(CH3)2] y, por lo tanto, perteneciente al grupo de compuestos de organosilicio. Su estructura polimérica se muestra a continuación, siendo n es el número de veces que se repite la unidad básica:

                                                            

Es la silicona mas ampliamente usada en cosmética y comparte muchas características fisico-químicas con gran parte de ellas. Puede estar presente hasta en aproximadamente un 15% del volumen total del producto.
Este polímero presenta las siguientes propiedades:
-Es transparente, generalmente inerte e inocuo.
-Es viscoelástico: a temperaturas relativamente altas se comporta como un líquido viscoso, mientras que a bajas, se comporta como un sólido elástico. Al aplicarlo sobre una superficie, no solo es fácil extenderlo por la misma, sino que también se amolda a todas sus grietas o imperfecciones. Estamos por lo tanto ante un buen lubricante, lo que le confiere a los champús y acondicionadores sus propiedades como densenredantes. Además, la película que forma sirve de protección ante agentes agresores externos como el frío.
  • ¿Por qué son componentes a evitar?
A simple vista, parece que sus propiedades solo le confieren beneficios a los productos que las llevan, pero ésto es un poco engañoso.

La mayoría de las siliconas no son solubles en agua (es un compuesto hidrófobo), de modo que, lavado tras lavado, se van acumulando en el cabello. Si se usan durante mucho tiempo, aunque al principio el cabello esté brillante y suave, esta suavidad no es más  una "apariencia", pues nuestro cabello no se ha transformado ni ha "reaccionado" con el acondicionador. Conforme aumentamos su utilización, el resultado final será el de cabello ''plastificado'' y tendrá un aspecto sin brillo, seco y quebradizo debido a la falta de hidratación (efecto rebote).

Realmente, no hay nada mas absurdo que comprar un champú con siliconas (que son la mayoría de los comerciales) y luego gastarnos un dineral en un acondicionador que contenga, por ejemplo, aceite de argán, manteca de karité... ya que esas propiedades tan fantásticas que proporcionan los componentes naturales no van a llegar al cabello y, por lo tanto, no van a actuar sus principios activos. El cabello se encuentra "apantallado" por la barrera que forma la silicona.
Del mismo modo, muchas veces compramos champús o acondiconadores caros porque contienen aceites o mantecas naturales, y no nos damos cuenta de que a su vez contienen siliconas (normalmente incluso en mayor proporción que los propios ingredientes naturales). En este caso, nuevamente su efecto quedará inhibido casi por completo.

Una situación bastante frecuente es la siguiente: notamos que el champú "no nos hace efecto" o " nos dura menos tiempo el pelo limpio" y no sabemos qué es lo que está pasando. La tendencia más común es cambiar de champú; alternamos. Si no tenemos criterio a la hora de elegirlo y lo que hacemos es simplemente cambiar de marca, lo mas probable es que terminemos sustituyendo una silicona por otra, de modo que, aunque al principio parezca que el pelo "responde" al cambio, finalmente acabaremos reemplazándolo de nuevo...y así sucesivamente.
  • Siempre he usado champús con siliconas...¿Cómo puedo "desintoxicarlo"?
El proceso de "desintoxicación" es lento aunque muy agradecido a la larga. Al principio, mientras las siliconas van desapareciendo, el cabello comenzará a perder el brillo y cuerpo que le conferían las siliconas y que, como ya hemos visto, no son naturales. Este proceso de "desintoxicación" se consigue mediante el uso de champús sin siliconas, que ayudan a disolver las siliconas acumuladas en el cabello. Conforme estos residuos se eliminan, llama la atención que, al apretar el pelo con las manos para quitar el agua antes de secarlo, se pueda oír un ruido bastante peculiar, como un chirrido; el de "pelo limpio". Una vez eliminadas las siliconas, la idea es elegir un champú que tenga los componentes o las propiedades que mejor se adapten a nuestro cabello. Ahora sí se encuentra preparado para que los principios activos puedan penetrar en él y nutrirlo. Al final del proceso, el cabello recuperará su propio brillo natural.
  • ¿Cómo puedo identificar la presencia de las siliconas si no soy un experto? ¿Cómo interpretar correctamente el etiquetado?
Hay que mirar la composición (lista de ingredientes) y prestar especial atención a aquellos cuya terminación es -xane, -cone y -conol, pues son componentes a evitar. Esta regla se cumple en todas las siliconas mencionadas en el primer punto, y yo siempre las evito.
De todos modos, hay distintos tipos de siliconas y existen algunas que son solubles en agua. Estas son las "menos malas", pues no se acumulan en el cabello. Entre las siliconas solubles en agua se encuentran:
Cetyl dimethicone copolyol, dimethicone copolyol, behenoxy dimethicone sparingly, hydrolyzed wheat protein hydroxypropyl, polysiloxane y lauryl methicone copolyol.

Cuando vemos la composición de un cosmético, los ingredientes aparecen enumerados en orden decreciente en función de su concentración, siendo normalmente el agua el primero. Por lo tanto, existen distintos grados de "peligrosidad" en cuanto a la presencia de siliconas: no es lo mismo encontrar un champú en el que la dimeticona es el segundo componente (tras el agua), que otro donde aparecen una o varias siliconas solubles en agua cuyas concentraciones no son más que trazas y, por lo tanto, aparecen a la cola de la enumeración.
  • Algunos ejemplos de champús y acondicionadores sin siliconas
En primer lugar, todos los de lush (www.lush.es). En esta tienda tienen champús sólidos, que cuestan aproximadamente 8,95 €, y champús líquidos, cuyo precio varía en función del volumen y tipo. Aunque los champús sólidos parezcan caros en comparación con otras marcas comerciales (tipo fructis, pantene...) que pueden costar entre 2 y 5 € el bote, éstos duran como 3 veces más. Están "concentrados" eliminando el agua de su composición. De igual modo, todos los acondicionadores, mascarillas y tratamientos capilares que tienen son libres de siliconas (no hace falta ni mirar la etiqueta, garantizado).

The body shop (http://www.thebodyshop.es): también tienen algunas líneas sin siliconas. En el bote lo suelen indicar expresamente, como sucede con la linea "selva tropical". A mi, en particular, me gusta mucho el champú y acondicionador de la línea de banana. Ambos cuestan 5 € el bote de 250 ml, que va bastante en la linea de otras marcas comerciales. 

En internet hay muchas listas de productos para el cabello sin siliconas. Una vez me puse a mirar uno por uno y sí que identifiqué siliconas en muchos de ellos. Así que para estar seguros, mi consejo es lush, the body shop o una marca que venden en algunos supermercados llamada "naturaleza y vida", cuyos precios también son razonables.
  • Mi consejo
Como habréis podido intuir, soy una auténtica detractora de los productos con siliconas. Digo productos en general porque -malas noticias- la mayoría de cremas, maquillajes, etc. también llevan siliconas en su composición. A esto le dedicaré otra entrada próximamente.

Aunque el mundo de las siliconas en los champús te parezca algo muy complejo (y friki), merece la pena dar el paso, desintoxicar el cabello, y comenzar a cuidarlo "en condiciones" usando todo tipo de productos libres de siliconas. Mi consejo es relegar el uso de los productos con siliconas a aquellas veces en que sabemos que el cabello va a sufrir una gran agresión como, por ejemplo, cuando vamos a usar planchas, tenacillas...etc. donde la película que se forma nos sirve precisamente como protección frente al calor.